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Guía para la selección de fosas sépticas

Paso
1: Dimensionamiento del sistema.
¿De
qué tamaño debe ser mi fosa?
Las
fosas sépticas son elementos de pretratamiento de aguas residuales domésticas.
Funcionan mediante la acción de microorganismos que degradan la materia orgánica
del agua, su principal contaminante. Para permitir la máxima remoción de
contaminantes es necesario dar oportunidad a los microorganismos de hacer su
trabajo. Para ello, el tiempo que permanece el agua dentro de la fosa es
primordial. (tiempo de retención hidráulica o TRH) Si el agua pasa menos de 24
horas dentro de la fosa, la cantidad de contaminantes que se remueve es menor y
por lo tanto la calidad del agua que sale de la fosa es menor también. La
Comisión Nacional del Agua de México -CNA- recomienda un TRH aproximado de 1 día,
mientras que diferentes autores recomiendan tres y hasta cinco días.
Si
determinamos nuestro TRH entre 1 y 3 días y además sabemos cual es el volumen
de agua residual que generamos al día, entonces podemos saber el volumen de
trabajo de la fosa mediante una simple multiplicación:
tiempo
de retención hidráulica X volumen diario de agua residual = volumen de
trabajo
T
X
Vr = Vt
Donde:
T=
Tiempo de retención hidráulica
Vr=
Volumen diario de agua residual
Vt=
Volumen de trabajo de la fosa.
Por
ejemplo, para una descarga diaria de 900 litros y un tiempo de retención de 1 día,
el volumen de trabajo mínimo sería de 900 litros:
1
X 900 = 900 litros
Para
un tiempo de retención de 3 días:
3
X 900 = 2,700 litros
¿No
es muy grande una fosa así?
No.
Una fosa grande asegura una remoción adecuada de contaminantes y alarga el
tiempo entre cada mantenimiento para extraer los lodos acumulados, ahorrando
dinero.
Volúmenes
disponibles.
No
siempre se cuenta con fosas prefabricadas del volumen exacto que se calculó. La
recomendación es que se elija la más aproximada ajustando hacia “arriba”
cuando se calculó el volumen mínimo.
En
el primer ejemplo el resultado fue de 900 litros, sin embargo CUIDATUMUNDO
ofrece fosas de 600 y 1,200 litros, aquí deberá elegirse la fosa de 1,200
litros.
Cuando
se calcula el volumen con tiempos de retención mayores a 1, es posible ajustar
hacia “abajo”, siempre y cuando el ajuste no signifique un TRH de menos de
1.
¿Cómo
sé cual es el volumen de aguas residuales que descargo?
El
consumo de agua de cada persona es muy variable. La CNA calcula sobre 120 litros
por persona en medio rural y 210 en medio urbano, aunque en ciudades como la de México
pueden haber consumos promedio de 50 a 500 litros por persona, dependiendo del
barrio donde se ubique.
Las
familias que cuentan con medidor de agua, pueden simplemente dividir el consumo
señalado entre 60 para saber el consumo diario. Si esto no es posible, o no es
confiable, calcúlese un mínimo de 210 litros por persona si la descarga hacia
la fosa viene del drenaje general de la casa.
En
proyectos nuevos, algunos arquitectos ya están derivando el agua de las
regaderas hacia tanques para emplear esta agua en el riego de jardines. Esto
ayuda a reducir el consumo total de agua y, por lo tanto el volumen de trabajo
de la fosa séptica.
Eventos
especiales.
Un
dato a considerar es el consumo adicional (consumo pico) de agua que se puede
dar cuando tenemos visitas, por ejemplo en una fiesta. Algunos autores
recomiendan aumentar el volumen de trabajo de la fosa en un factor de 1.5, es
decir hasta en un 50% adicional. Si no se considera el consumo pico, es posible
que después de una fiesta, los componentes periféricos de la fosa generen
malos olores, que haya obstrucciones en las tuberías de descarga y, con
seguridad, el agua descargada durante el evento será más contaminante.
Esto
modifica la fórmula así:
T
X
Vr X Fp = Vt
Donde:
T=
Tiempo de retención hidráulica
Vr=
Volumen diario de agua residual
Vt=
Volumen de trabajo de la fosa.
Fp=
Factor de descarga pico.
Volviendo
al ejemplo inicial, se tendría:
1
X 900 X 1.5 = 1,450 litros de volumen de trabajo
ó
3
X 900 X 1.5 = 4,050 litros de volumen de trabajo
El
factor pico puede fijarse entre 1.5 y 1.1 o eliminarse, dependiendo de los hábitos
sociales de la familia.
Paso
2: Determinación de elementos periféricos de la fosa.
Se
deben instalar algunos componentes antes y después de la fosa para asegurar un
buen funcionamiento de ésta y una mejor calidad del agua que se regresa al
ambiente.
Antes
de la fosa.
Se
recomienda la instalación de trampa de grasas a la salida de la tarja de la
cocina para impedir que la grasa se vaya depositando en las tuberías y que además
forme un sello en la primer cámara de la fosa.
Las
demás descargas de la casa se dirigen a directamente al registro previo a la
fosa.
CUIDATUMUNDO
ofrece una variedad de modelos de trampas de grasa.
Una
recomendación muy encarecida: no instalar triturador de residuos en la tarja,
ya que éstos son de muy lenta degradación y generan exceso de lodos que tienen
que ser removidos con frecuencia de la trampa de grasas.
Registro
previo.
Luego
de la trampa de grasas y justo antes de la fosa, se construye un registro de
entrada estándar de 40 por 60 con tapa ciega, el cual debe contar con una
rejilla de 5 cm de claro. Esta
rejilla retiene objetos grandes que pudieran ser arrojados a los WC.
Después
de la fosa.
El
agua que sale de la fosa séptica (efluente) contiene entre 60 y 70% menos
materia orgánica de la que entró (influente), sin embargo todavía es
necesario reducir esta carga contaminante. Para ello se emplean campos de
oxidación.
Una
descripción completa del diseño y
construcción de un campo de oxidación se encuentra en el anexo informativo de
la norma 006 que regula la construcción de fosas sépticas prefabricadas. Bajar
norma.
Paso
3: “Sembrado” de los elementos.
Una
vez determinado el tipo de elementos que lleva el sistema de tratamiento, debe
determinarse su ubicación en el terreno (“sembrado”). Para esto se requiere
conocer los niveles de las descargas de la casa, el desnivel de entrada y salida
de la fosa, y el trayecto al campo de oxidación para conocer el nivel final de
descarga .
Paso
4: Instalación
La
fosa en sí únicamente requiere de enterrarse de manera que pueda recibir las
descargas de aguas residuales por gravedad. Para esto se hace una trinchera del
tamaño de la fosa, se consolida el fondo apisonando, o con una plantilla de
concreto simple y luego se aplica una capa de 15 a 20 cm de arena, el relleno de
los laterales con tierra se realiza apisonando a cada 50 cm de profundidad y
agregando agua a la fosa al mismo tiempo que se rellena con tierra por fuera.
La
fosa resiste de 50 a 100 cm de tierra encima, siempre y cuando no haya paso de
vehículos.
En
caso de instalaciones donde los registros de mantenimiento quedan expuestos y
existe la posibilidad de tránsito de niños pequeños, se recomienda la
instalación de una rejilla metálica atornillada a la boca de los registros.
Paso
5: Operación
Una
fosa bien instalada dará servicio por muchos años. El material que se emplea
en su construcción (resina poliéster isoftálica y fibra de vidrio) permite
prever una vida de al menos 50 años, sin embargo es necesario asegurar ciertos
cuidados mínimos:
Revisar
el nivel de lodos cada año. Retirarlos si éstos suben más de 40 cm.
Al
retirar los lodos, nunca deben extraerse por completo. Debe dejarse una capa de
unos 10 a 15 cm porque ahí se encuentran los microorganismos que continuarán
con el trabajo de remoción de contaminantes.
Fosas
“bioenzimáticas”
A
menudo nos solicitan fosas bioenzimáticas. La realidad es que todas las
fosas sépticas son “bioenzimáticas” ya que las bacterias producen enzimas
para desdoblar o romper los contaminantes (proteínas, azúcares, etc) En otras
palabras: no existen fosas bioenzimáticas y no bioenzimáticas, todas funcionan
igual.
Uso
de bacterias agregadas.
Una
fosa bien dimensionada y operada correctamente no necesita bacterias
adicionales, éstas sólo se recomiendan en casos donde por alguna razón se ha
abusado del sistema, o bien al inicio de operación para acelerar el
establecimiento de la colonia de bacterias.